La terapia de las risas

La terapia de las risas

27-08-2021

Una manifestación de alegría o una carcajada en un momento sumamente tenso genera una descarga emocional. El médico naturista Pablo Saz asegura que las risas pueden influir  en el cerebro y provocan un reequilibrio emocional, físico e intelectual. Esto se debe a que la risa tiene efectos en el nivel central del cerebro al estimular la secreción de neurotransmisores más potentes que los fármacos. Asimismo, aumenta la ventilación pulmonar, la oxigenación de los tejidos y reduce los efectos del asma. Además de relajar el tono muscular, ya que al reír se mueven unos cincuenta músculos faciales y más de otras trescientas zonas del cuerpo. 


Los beneficios de la risa son numerosos. En suma de a los ya mencionados, está la disminución de la presión arterial, el incremento de la eficiencia del corazón, la flexibilidad de las arterias, la estimulación del sistema endocrino y más. Unos simples minutos cargados de risas generan ganancias invaluables. La liberación de endorfinas producto de un par de carcajadas alivia el dolor y el malestar al reducir la tensión. Sencillamente, las risas son terapéuticas, es así que el doctor Saz aconseja reir siempre que se pueda y ayudar a sonreír a los demás. 


Diversas investigaciones han mostrado que determinados trastornos físicos tienen su origen en la mente. Específicamente, enfermedades somáticas como las migrañas, enfermedades cutáneas, hipertensión arterial, úlceras del estómago, alopecia, reumatismos, anorexia, o bulimia, las cuales se generan por la severidad en las conclusiones del intelecto y en una carencia de humor. Así lo detalla Ángel Idígora, en su artículo “El valor terapéutico del sentido del humor”. 


A nivel social, las risas son beneficiosas para el buen estado del cuerpo y, por ende, para el bienestar psíquico. El buen humor enseña a las personas a ser menos arrogantes y más humildes, puede ayudar a relacionarse con los otros de manera más distendida y a alejarse de un excesivo individualismo. Asimismo, rivaliza contra el miedo al ridículo y se presenta como un colchón para recibir situaciones negativas que podrían implicar violencia, añade Idígora. 


Existe una variedad de terapias vinculadas al humor. Una de las escuelas psicológicas que le ha prestado especial interés al tema humorístico es la Terapia Racional Emotiva de Albert Ellis, Entre los métodos de Ellis están el llevar las cosas al extremo, es decir reducir las ideas al absurdo. El terapeuta realiza comparaciones paradójicas, lenguaje evocativo, lenguaje coloquial y otras clases de bromas. Todo con el objetivo de darle vuelta a  las ideas irracionales exagerando sus efectos hasta dejarlas en ridículo. 


Finalmente, para que la persona pueda desarrollar el sentido del humor, es necesario que se desprenda de obstáculos como el sentido del ridículo, la auto arrogancia, el fanatismo religioso o ideológico, y las limitaciones al pluralismo de ideas. 




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